El uso de cualquier tipo de estanterías industriales dentro de los almacenes, bodegas o depósitos implica trabajar y manejar mercancía a cierta altura, con peso variable, diversas formas y diferente volumen, además de utilizar maquinaria y vehículos de carga, lo cual implica  que el personal, la mercancía y el equipo están sujetos a riesgos inherentes a la actividad de almacenaje como caídas, derrumbes y otro tipo de fallas y accidentes.

Las causas que pueden provocar inconvenientes en el manejo de mercancía en un almacén son variadas, pero entre las más comunes se encuentran el uso, selección o ensamblado inadecuado de los racks, mal mantenimiento a la estructura y al lugar en general, mal uso de los soportes de carga, exceso de carga en los estantes, errores en las maniobras con la maquinaria, mal empaquetado o paletización de la mercancía, contingencias imprevistas, entre otros.

Para evitar cualquier accidente o problema con el manejo de la mercancía en el almacén y poder así garantizar la seguridad de la mercancía, el lugar y el personal encargado del proceso de almacenaje, es sumamente importante tomar algunas medidas para mantener en el mejor estado posible los racks y hacer que estas estructuras sean un herramienta completamente funcional y no se conviertan en un peligro o riesgo potencial para la empresa.

A este respecto, las principales medidas de seguridad que se deben practicar de manera constante es que el personal tenga el conocimiento adecuado sobre las instalaciones, la estructura y su funcionamiento y lleve a cabo todas sus tareas de manera responsable y consciente. De igual forma, realizar los procesos de revisión y mantenimiento regular y periódico del lugar es fundamental.

De forma más particular, uno de los primeros puntos a considerar es realizar la elección correcta del equipo de almacenaje, específicamente, elegir las estanterías industriales adecuadas, una estructura que ofrezca el espacio suficiente para almacenar la mercancía, con espacio suficiente de maniobra y con los elementos adecuados para la contención y carga de los materiales y productos, es decir, elegir racks que satisfagan por completo las necesidades de la empresa, el almacén, el personal y la mercancía.

Una vez que se ha elegido el tipo de estantería a utilizar, es necesario que durante el proceso de instalación, ensamble y uso se verifique que la estructura cuenta con los elementos de calidad y características generales adecuadas que garanticen su buen funcionamiento y un alto grado de seguridad.

Estos elementos son, principalmente, las protecciones de seguridad, piezas de la estructura diseñadas para evitar impactos durante los procesos de carga y descarga, la colocación de los carteles de señalización en sitios específicos y visibles, esto principalmente para indicar con precisión las cargas máximas por nivel y por bastidor y la distribución adecuada por nivel. También es fundamental verificar que la carga ha sido preparada correctamente, es decir, paletizada o empaquetada según sus necesidades y características.

Este último punto es fundamental ya que cada rack está diseñado de manera específica para facilitar el almacenaje y manejo de determinadas cargas, por lo cual, si un producto que debe ser paletizado, es empaquetado, esto puede acarrear un problema con su manejo que puede derivar en inconvenientes y problemas en el almacén e incluso accidentes.

Por supuesto, una de las medidas de seguridad principales en un almacén es verificar que no haya sobrecargas en los estantes, pues esta es una de las principales causas de accidentes en estos lugares. Cabe mencionar que la sobrecarga no solo puede presentarse por causas obvias como almacenar más mercancía de la que soporta el rack, sino también por factores como manejo brusco de la mercancía, principalmente durante la carga al dejar caer de forma pesada las tarimas, cajas o paquetes sobre los largueros, excentricidad de la carga, es decir, que se concentre la carga sobre un lado o sector del rack o arrastre de la carga cuando la estantería no está diseñada para tales acciones.

El mantenimiento de las estanterías industriales, por su parte, es una de las acciones imprescindibles que se deben llevar a cabo en cualquier bodega, almacén o depósito para garantizar la seguridad dentro, e incluso fuera, de las instalaciones. Se aconseja que el programa de mantenimiento de un almacén, específicamente de los racks, sea diseñado por el fabricante y de ser posible que este mismo sea quien lo lleve a cabo, de lo contrario, es necesario que parte del personal esté profundamente capacitado para poder llevar a cabo las revisiones y seguir cabalmente el programa diseñado.

Hablando específicamente del programa, este debe contemplar aspectos como la prevención de problemas, lo cual se cumple con una revisión minuciosa y periódica de la estructura y las condiciones de las piezas y material, así como una revisión y comprobación del buen estado de instalaciones eléctricas, mecánicas, del suelo, la estructura del almacén, las entradas y salidas. Para este punto suele recomendarse una inspección visual diaria.

El programa también debe incluir la reparación inmediata de cualquier estructura que presente anomalías, verificar la verticalidad de la estructura y sus componentes, mantener un nivel estandariza y especificado en el programa de orden y limpieza del almacén en general y, desde luego, realizar un reporte con los incidentes acontecidos, reparaciones realizadas y aspectos sobre los que se debe trabajar.

Asimismo, se debe contar con un plan específico de actuaciones cuando se detecta o produce un daño en las instalaciones, esto con el objetivo de resolver cualquier inconveniente lo antes posible. Con el fin de determinar la gravedad y urgencia del daño o problema detectado, se debe manejar un sistema, preferentemente que se divida en colores para una identificación sencilla del inconveniente.

Así, los colores utilizados son el verde cuando se trata de un problema menor, pero que requiere atención rápida, el color ámbar cuando el problema es serio y se debe atender a la brevedad y el color rojo cuando se trata de algún problema grave que incluso puede requerir que se detengan las actividades para su solución inmediata.

Con base en todo lo anterior se puede concluir que el mantenimiento y la seguridad son dos aspectos fundamentales para mantener cualquier área de trabajo en las mejores condiciones, incluidos los almacenes y las herramientas que se utilizan en ellos, desde la maquinaria y equipo, hasta la estructura del lugar. Por ello es de suma importancia seguir estas consideraciones y mantener un control adecuado de las actividades que se realizan en el almacén.

Para finalizar, solo queda decir que la seguridad dentro de un almacén también se incrementa al contar con estanterías industriales seguras, funcionales, resistentes y duraderas, por lo que es recomendable adquirir este tipo de estructuras con un buen proveedor que garantice estas características.

   Y el mejor proveedor en esta área es Interlake.

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