Desde el origen de la humanidad el hombre ha tenido la necesidad de resguardar y almacenar distintos productos para poder utilizarlos más adelante, ya sea para alimentarse, vestirse o tener una vida saludable o satisfactoria.

En la actualidad los sistemas de almacenamiento industrial cuenta con dos funciones básicas, la primera es para mantener un inventario o resguardo de ciertos productos o mercancía para una utilización posterior, y la segunda es el manejo de este stock o mercancía que se encuentra en almacén. Para ambos usos las estanterías cantilever han sido una excelente opción, que permite acumular la mercancía, pero también acomodarla de la mejor forma para llevar a cabo las actividades de carga y descarga, además de facilitar el proceso de traslado de los productos a las diferentes zonas del almacén y la preparación de los pedidos para satisfacer las demandas y necesidades de los clientes.

Sin duda alguna, el tipo de estanterías que un almacén elige lo hace con base en sus necesidades, como el tiempo de almacenamiento o el tipo de mercancía con la que se trabaja; al interior de los almacenes se realizan diversas actividades de traslado y resguardo, y estas se llevan a cabo de forma repetitiva y de forma similar a otras que se llevan a cabo en los distintos estados de la cadena de distribución.

Evidentemente el uso principal que se le da a un almacén es el del resguardo de diversos productos y mercancías, el cual se realiza de forma controlada y sistemática, con características y necesidades propias; este almacenamiento puede realizarse a largo plazo, o de productos de estación que se guardan de forma temporal, de productos finales o que se encuentran en una etapa intermedia en la producción, como las materias primas para la elaboración de otro producto, ya sea industrial, comercial o doméstico.

Uno de los objetivos de utilizar sistemas de almacenamiento es el ahorro en tarifas de transporte de mercancías, que pueden ser muy altas si constantemente se ocupan para asistir a los centros comerciales o de resguardo, por lo que es mucho más económico contar con un almacén propio para reducir costes de transporte, pero también para optimizar los procesos, ya que es mucho más simple y rápido trabajar con los insumos cuando se tienen a la mano, en vez de realizar paradas constantes en el trabajo para esperar que se lleven los materiales con los que se van a producir otros productos.

Tratándose de mercancías existen diferentes formas de gestionarlas, del mismo modo existen diferentes tipos de almacenes, en los que suelen abarcarse procesos de recibo, resguardo y transporte ya sea para su transformación o venta, siendo casi siempre la carga y descarga de mercancías la primera y la última fase dentro de la cadena de almacenamiento. Si bien el proceso de carga es similar a la descarga, durante el trabajo de carga puede haber varias actividades más. Puede ser normal, antes de cargar los productos en el medio de transporte realizar una comprobación final del contenido y de los pedidos, además de mencionar el esfuerzo adicional que se hace para prevenir desperfectos en la mercancía a través del empaquetado y la fijación de la carga. En esta actividad se incluyen los traslados que se realizan desde la zona de compra hasta la de almacenamiento y luego a la de preparación de envío o de venta.

Por su parte, el proceso de preparación de pedidos consiste en recoger la mercancía que de las áreas del almacén donde están ubicadas, por lo que es una de las actividades más críticas dentro del manejo de almacén, debido a que el tratamiento de los pedidos conlleva un trabajo más intensivo y costoso que el resto de las actividades, especialmente si se trata de materiales largos y voluminosos, donde se utilizan con mucha frecuencia las estanterías cantilever, que es un sistema donde los brazos horizontales van empotrados en columnas verticales, donde a pesar de que soportan cargas altas, el brazo suspendido mantiene una flexibilidad que le permite desplazarse frente a los impactos de la máquina o de la mercancía sin deformarse, de modo que ambos quedan intactos. El cambio de altura de la estantería se efectúa sin emplear ningún tipo de herramientas, permitiendo realizar muchas variaciones.

Este tipo de estanterías es hoy en día una de las más utilizadas porque provee una superficie continua de almacenamiento con base en las necesidades de espacio, ya que pueden realizarse estanterías de hasta nueve metros de altura, en las que cada brazo puede cargar de media tonelada hasta quince toneladas; estas son indicadas para el manejo con maquinaria de transporte industrial como las apiladoras o elevadores.

La estantería Cantilever es ideal para el almacenamiento de mercancía larga y voluminosa, por lo que es ideal para almacenar mercancías largas y voluminosas, que van desde tuberías de plástico, conductos de acero, perfiles, tablones de madera hasta bobinas pesadas y mucho más. Con estos sistemas es posible obtener la mayor versatilidad en los almacenes, que podrán responder ante las diferentes necesidades de volumen y peso de las cargas, pues es posible obtener un acceso directo a las unidades de carga y regulaciones de altura en los diferentes niveles a utilizar.

Una de las peculiaridades de mayor atractivo en lo que se refiere a la distribución de las unidades de carca con respecto a otras estanterías, es que las Cantilever sobresalen entre sus competidoras por su innovación, es decir por la posibilidad de hacerlas tan altas como resistentes, pero siempre bajo la premisa de brindar un almacenamiento con distribución de volumen y peso uniforme.

Es posible almacenar la carga en tantos brazos como sea necesario para mantener los materiales en las mejores condiciones; además no hay limitantes en peso, ya que podemos elegir entre estanterías para cargas de bajo peso y cargas pesadas o medianas. Por esta razón entre sus principales ventajas podemos encontrar que, por un lado nos brindan la posibilidad de modificar los niveles de altura con la facilidad y conveniencia para el almacén, por lo que son opciones por demás flexibles y que se adaptan a los espacios que se tienen disponibles en los diferentes almacenes, resguardando los materiales por distinto peso, fondo y longitud, de modo que siempre podremos contar con un espacio disponible, o en su defecto, optimizar los espacios al distribuir el peso y volumen de la carga para que se adapte a las necesidades que en su momento tenga el almacén.

Estanterías cantilever para cargas ligeras

Este tipo de estanterías se recomiendan especialmente con el fin de almacenar la carga de gran longitud, pero de peso más ligero, por lo que se puede manipular los materiales a resguardar de forma manual; estas estanterías se caracterizan por tener un diseño con gran simplicidad, un fácil montaje y una enorme resistencia, aunque se recomienda tomar en cuenta el límite de peso para no sobrecargarla.

Son la mejor solución en estanterías para almacenamiento de perfiles de metal, madera, MDF, tubos o barras de peso ligero, que podemos colocar en uno o en ambos lados de la estructura.

Estanterías cantilever para cargas pesadas

Es el tipo de estantería ideal para el almacenamiento de carga con una gran longitud y un peso de varias toneladas, gracias a que cuentan con la característica de una gran resistencia y simplicidad en el diseño; en comparación con la opción recomendada para el almacenamiento de cargas ligeras, la mercancía requiere ser manipulada con medios mecánicos como la maquinaria industrial antes mencionada.

Su montaje es relativamente simple, ya que se realiza con gran facilidad y sin necesidad de herramienta, siendo perfectas para el almacenamiento de barras, tubos, perfiles, maderas y muchas otras mercancías que se caractericen por tener una gran longitud y peso.

La maquinaria a utilizar en este sistema de almacenamiento recomendado para la carga pesada requiere de maquinaria de transporte y manejo de materiales, como montacargas, elevadores o patines eléctricos o hidráulicos que puedan elevarse para carga y descarga a grandes alturas; la maquinaria se elegirá primordialmente con base en las medidas, peso y características de la carga, pero también por la altura a la que se encuentre ubicada para evitar posibles daños a la mercancía, a la estantería, pero principalmente al trabajador encargado de las áreas correspondientes, quien debe contar con previa capacitación y certificación, así como con el uniforme y aditamentos esenciales para no lesionarse (casco, lentes de seguridad, chalecos reflejantes, guantes, botas industriales, etc.).

En general, el almacenamiento industrial es un área de especialización, en la que se requiere contar tanto con personal capacitado como con los sistemas para el almacenaje, que brinden soluciones óptimas en el transporte, pero también en el lugar donde se va a colocar todo el producto, que en su totalidad puede tener varios cientos de kilos de peso; por esta razón se requiere de estantería que cuente con una estructura resistente, simple, efectiva, de fácil montaje y que permita la movilidad de la mercancía con la que se va a trabajar.

La respuesta a estas necesidades las tienen las estanterías cantilever, los sistemas ideales para el manejo de mercancía de gran longitud, volumen y peso, dependiendo de su tipo. Y en Interlake encontrarás estas estanterías para un almacenamiento más inteligente, eficaz y seguro.

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