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En cualquier entorno de trabajo resulta indispensable seguir procesos de seguridad estrictos y rigurosos, esto con la finalidad de crear las condiciones propicias para incrementar la seguridad y garantizar que el personal no esté expuesto a riesgos innecesarios. Esto aplica también para las áreas de almacén y bodegas, lugares en los que los procesos de seguridad están directamente relacionados con la manipulación de los racks para almacenes, ya sea que se emplee un sistema de carga manual o equipos de manutención.

Para garantizar la seguridad al interior de un almacén por lo regular se emplean manuales especializados que se diseñan a partir de las características del almacén en cuestión y por supuesto, de sus necesidades. El objetivo principal de estos manuales es brindar una guía que permita conservar en buen estado el almacén y facilitar las tareas que en él se desarrollan, ello para evitar que se le dé un mal uso a los elementos y al espacio y por tanto, que se presenten accidentes.

A continuación presentaremos algunas recomendaciones de seguridad para almacenes, las que están basadas en la norma europea EN15635, en las notas técnicas de prevención del Instituto Nacional de Seguridad e Higiene en el trabajo y en las recomendaciones de organismos europeos del sector de almacenaje. Cabe destacar que estas recomendaciones pretenden asesorar en cuanto al uso correcto de racks para almacenes y están enfocadas en los sistemas de carga por equipos de manutención.

En primer lugar es importante distinguir tres medidas que nos permitirán evitar riesgos de interrupciones de servicio, daños en la mercancía o instalaciones y lesiones en el personal: prevención, inspección y mantenimiento. La prevención consiste en la capacitación del personal para el uso correcto de las instalaciones y los equipos.

La inspección comprende las tareas de revisión constante por parte del personal para asegurarse de que las instalaciones y equipo cumplan con las condiciones óptimas de funcionamiento; el mantenimiento son las acciones que se toman cuando uno de los elementos que componen el almacén presenta un mal funcionamiento, acciones que se deben tomar de manera inmediata.

Antes de comenzar con las recomendaciones de seguridad es necesario que se identifiquen los elementos básicos que se encuentran en un almacén, pues cada uno de ellos requiere de cuidados y mantenimiento específicos para funcionar correctamente y de manera segura. Estos elementos son el forjado o la losa, las unidades de carga, los equipos de manutención y los racks.

La losa o forjado es un elemento estructural que resulta imprescindible para el almacén y para su construcción es necesario que presenten características de resistencia y estabilidad adecuadas para resistir las cargas a las que se someterá por acción de los racks y de los equipos de manutención.

Este elemento puede tener acabado de hormigón, en cuyo caso el que se emplee debe ser al menos del tipo C20/25 con una resistencia mínima de 20 N/mm2, o bien, de material bituminoso, para lo que se requerirá tener algunas atenciones especiales en cuanto al diseño de los racks utilizados. Las características de la losa y forjado en cuanto a geometría y espesor deben permitir anclar las bases de los racks y su nivelación debe seguir las condiciones especificadas en la norma EN 15620.

Las unidades de carga son los productos a almacenar y los elementos auxiliares que se empleen para almacenar y mover tales productos. Estos elementos auxiliares o bases pueden ser tarimas de madera, tarimas metálicas, plásticas o contenedores. Si bien, su diseño y materiales empleados en su fabricación son distintos, su construcción invariablemente debe cumplir con lo especificado en las normas ISO, EN y UNE, deben tener la capacidad para soportar las cargas depositadas y adecuarse al diseño y necesidades de la instalación.

Cabe mencionar que en el caso de las unidades de carga con base metálica, de plástico y los contenedores, se deben tener consideraciones especiales en cuanto a medidas, por lo que es necesario contemplar estas necesidades antes de la instalación. Asimismo, sin importar el tipo de unidad de carga que se emplee, su peso y dimensiones máximas se deben definir con anticipación, esto con la finalidad de diseñar la resistencia y holgura del sistema para garantizar su correcto funcionamiento.

Los equipos de manutención son mecánicos o electromecánicos, cumplen la función de la carga y descarga mediante elevación y también se utilizan para la transportación de la mercancía al interior del almacén. Los equipos de manutención más utilizados en racks para almacenes son los apiladores, que trabajan con un conductor a bordo o a nivel de suelo; montacargas contrapesado con tres o cuatro ruedas; montacargas retráctil, con tres o cuatro ruedas que presenta un mástil retractil.

Montacargas de gran altura, en los que se distinguen los bilaterales, los trilaterales y los recogepedidos; montacargas multidireccionales, también llamados cuatro caminos; transelevadores, utilizados en sistemas automáticos. La elección de los equipos de manutención depende de las medidas del almacén, de las dimensiones del pasillo de maniobra, de la altura y carga máxima del almacén y en todo caso deben tener la capacidad de carga adecuada para la unidad de carga que se maneje.

En la segunda parte de esta entrada hablaremos de la nomenclatura que se aplica a las partes que integran un sistema de almacenaje y entraremos de lleno a las recomendaciones para el uso seguro de equipos y racks. Recuerda que en INTERLAKE nos especializamos en ofrecer soluciones de almacenaje, visita nuestro catálogo en línea o contáctanos para conocer la variedad de racks que ponemos a tu alcance.

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