El comercio electrónico se ha convertido en la modalidad favorita de los mexicanos, debido a la comodidad que proporciona. Impacta no solo a los consumidores, también a las empresas, ya que vuelve necesario contar con un almacén y muchos racks industriales para resguardar las mercancías para su posterior envío.  Existen varias soluciones de almacenaje para ellas, entre las que destacan los almacenes autoportantes.

Son irreconocibles, ya que su propia estantería constituye la estructura resistente del edificio. También son una opción para empresas que desean concretar grandes proyectos constructivos para solucionar dificultades de almacenaje. Cada vez más empresarios optan por sus estructuras ligeras de diseño modular y de gran altura., que permiten un máximo aprovechamiento del espacio. Si piensan instalarlos, es importante conocer los cinco tipos más comunes.

Almacén autoportante: una obra de ingeniería de excelente diseño

La idea tras el diseño de los almacenes autoportantes es sencilla. Consiste en utilizar los espacios reservados para las unidades almacenadas como soportes de una nave industrial. Los contenedores recubren el espacio hasta grandes alturas, además, consisten en el único soporte para el techo. No se necesitan vigas maestras ni columnas que consuman el espacio disponible, lo que permite usarlo para su fin principal: almacenar productos.

Se trata de un sistema constructivo probado y hay normativas de construcción que limitan el aprovechamiento de su espacio en altura. Supone también un paso crucial para automatizar por completo las infraestructuras logísticas, como los racks industriales. Con respecto al adjetivo «autoportante», se refiere a la función autónoma y multifuncional de su sistema de estanterías. Son el resultado de la búsqueda de la disminución considerable de los costos de carga y descarga.

Una gran ventaja es que cualquier sistema de almacenamiento basado en racks convencionales, dinámicos o selectivos, que son una solución idónea para el almacenaje y distribución, puede convertirse en un almacén autoportante. Solo necesitan añadirse los materiales adecuados para soportar el techo, paredes y el resto de las instalaciones. El edificio resultante consiste en un contenedor conformado por unidades móviles de menor tamaño. Cabe agregar que su diseño está inspirado en el minimalismo, las estanterías móviles y la automatización.

Entre sus características más relevantes, destacan las siguientes:

  • La bandeja de estantería facilita el desplazamiento de las cargas dentro de la nave.
  • Las alturas permitidas están más limitadas por motivos urbanísticos que técnicos. En todo caso, multiplican considerablemente las posibilidades de los terrenos, lo que es relevante, ya que implica inversiones con excelentes rendimientos a largo y mediano plazo.
  • La estructura que estabiliza el edificio consiste en la unidad básica de almacenamiento por estantería.
  • Se trata de una solución integral para grandes centros comerciales e industriales.
  • La mayoría de las estructuras de los racks industriales integrados son de metal. El reparto homogéneo sobre el suelo es facilitado gracias a su resistencia y excelente comportamiento mecánico.
  • La instalación de las infraestructuras modifica completamente las actividades logísticas. Incorporan sistemas de gestión de almacenes para obtener su máximo rendimiento.

Tipos de almacenes autoportantes

Se adaptan fácilmente a cualquier requerimiento. Para garantizar su implementación exitosa, se diseñan varios tipos para distintas actividades logísticas:

Almacén insertado en una nave construida previamente

Es una excelente manera para actualizarse y disminuir los costos de piezas de fachadas y estructuras. Comúnmente, se manejan alturas entre 15 y 30 m.

Almacén en regiones con vientos fuertes

Se requieren cálculos de estabilidad para su instalación. Si los vientos son extremadamente fuertes, la estructura tiene que reforzarse con otros elementos de seguridad.

Almacén para cargas de grandes pesos

Las vibraciones son el efecto de la fuerza de tracción sobre grandes cargas. Pueden causar problemas si actúan de manera constante sobre los materiales metálicos. Este almacén es una solución para ello.

Almacén semipermanente

Se construye para necesidades temporales y es fácil de desmontar, aunque se necesita maquinaria especial, debido al peso de las estructuras.

Cualquiera de los tipos descritos son una excelente opción si desean aprovechar toda la altura posible, si manejan grandes mercancías o su terreno no es tan amplio. Comúnmente, permite superar los 45 m de altura, aunque se requieren procesos constructivos más complejos y costosos. Su instalación es muy rápida y, debido a que está formada por los elementos estándar de los racks para almacenaje, su desmontaje también es rápido.

Las estructuras de los almacenes autoportantes están prediseñadas y no suponen costos tan altos como las construcciones convencionales, ya que no es necesario instalar soluciones de estanterías metálicas. Permiten usar montacargas o sistemas automatizados para manipular las cargas y admite múltiples configuraciones para que cualquier mercancía pueda almacenarse.

Se recomienda también para cuartos fríos, especialmente cuando se combina con sistemas automáticos de manutención. Si bien son ventajosos, no siempre son la mejor alternativa. De hecho, suelen restringirse únicamente a situaciones donde se requieren soluciones rápidas y seguras para almacenar mercancías en grandes volúmenes. Si desean construir un almacén autoportante, contacten a los expertos de Interlake. Somos una empresa referente en el mercado warehouse racks. Pidan una cotización al (33) 1561 2716 o llene nuestro formulario con sus datos.

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