Las tuberías de acero son galvanizadas para protegerlas contra la acción de agentes corrosivos, asegurar su durabilidad y volver más eficiente su inversión. Con respecto al problema de corrosión, es muy complejo. Ocurre por presencia de impurezas, estrés interno irregular o exposición a entornos no uniformes, entre otros. En los almacenes donde se almacenan puede haber ciertos factores que deriven en corrosión, por lo que es importante guardarlos adecuadamente y en sistemas adecuados, como las estanterías cantiléver.

Manchas de oxidación por almacenamiento en tuberías galvanizadas

Este es un problema usual en almacenes donde las tuberías galvanizadas se depositan inadecuadamente, pero que puede solucionarse al instalar estanterías cantiléver en ambientes controlados. Se trata de un depósito polvos de color gris a blanco y se forma en las tuberías anidadas o apiladas donde la humedad queda atrapada entre ellas, lo que evita un buen flujo de aire en las superficies del zinc. También se forma por exposición a rocío, lluvia o almacenes con alta humedad relativa.

Las manchas de oxidación son típicas del almacenamiento y en entornos donde no se superan los desafíos en la gestión de almacenes. Son la formación visible de óxido e hidróxido de zinc sobre la superficie de las tuberías. La galvanización en caliente no propicia la acumulación de las manchas, sino que estas se presentan tras la reacción del revestimiento con el ambiente.

Los fabricantes se basan en las recomendaciones de la AST y sus buenas prácticas para que el problema se minimice, aunque el problema está latente y puede ocurrir no solo durante el almacenamiento, también durante el transporte y la instalación de las tuberías.

Pero ¿cómo ocurre comúnmente el problema? Regularmente se debe a que el almacenamiento no se hace en óptimas condiciones, por ejemplo, apilando las tuberías en el suelo y en zonas abiertas. Esto hace que quede humedad aplanada entre las superficies galvanizadas. Al ocurrir esto, la superficie de zinc próxima al medio de humedad recibe cantidades distintas de oxígeno en relación con aquella en el borde de la humedad.

Las variaciones en la exposición causan una diferencia en el potencial electrolítico del revestimiento. La zona del borde puede tornarse catódica y la zona central en anódica, lo que causa una celda de corrosión. La última hace que se corroa la zona anódica y quede intacta la zona catódica. En la superficie aparecen productos de corrosión semejantes al hidróxido de zinc, que queda estable por lo que los iones de zinc permiten la unión del revestimiento con el agua, lo que genera la sustancia polvosa, espesa y blanquecina.

El nivel de consumo del revestimiento por las manchas obedece al tiempo de exposición de la humedad atrapada. Si esta posee cloruros, como agua dulce, salada o compuestos de azufre, el daño será más rápido, ya que las impurezas incrementarán la conductividad eléctrica del agua, lo que aumenta el ataque al metal de zinc del recubrimiento.

Las manchas de oxidación provocan mínimas pérdidas de metal de zinc, pero no tiene impactos notables en la vida útil del recubrimiento. Pese a ello, si vuelven antiestéticas las tuberías, especialmente si serán expuestas al aire libre y puede repercutir en las decisiones de compra de los clientes, por tal motivo, es preferible evitarlas mediante un buen almacenamiento.

Estanterías cantiléver para tuberías galvanizadas

El almacenamiento en el suelo de las tuberías galvanizadas es una práctica común, pero también perjudicial, ya que puede derivar en las manchas de oxidación, debido a la presencia de humedad, que se captura fácilmente en los apilamientos. Además, esta forma de acumularlas no permite una óptima aireación. La mejor opción es acondicionar el almacén y determinar óptimos niveles de humedad relativa, que deben oscilar entre 65 y 70%. A la solución, se suman las estanterías cantiléver.

Las estanterías cantiléver son la mejor opción para cargas largas, pesadas y voluminosas. Su montaje es sencillo y poseen alta resistencia, algo ideal para las tuberías de acero. Están conformadas por una estructura central de alta resistencia en la que se apoyan brazos horizontales y ajustables, que forman las estanterías. Este diseño permite que haya una buena aireación y al almacenarse las tuberías en alturas diferentes, se evitará la acumulación de humedad que es difícil eliminar en el almacenamiento en bloque o piso.

Brinda alta versatilidad ante las variaciones en el volumen de las cargas, debido a la regulación de la altura de los niveles y el acceso directo a las tuberías. Las cargas sobresalen de las estanterías, en lugar de permanecer en sus límites, aunque la distribución es uniforme, lo que evita riesgos en el almacenamiento. También pueden apoyarse las tuberías en la cantidad de brazos que requieran para evitar flexiones potenciales del material.

Algunas ventajas que ofrecen estas estanterías metálicas son:

  • Permiten modificar las alturas de forma sencilla.
  • Se adapta al espacio disponible.
  • Permiten almacenar piezas largas de diferente longitud, peso o fondo.

Si desean el respaldo de los mejores fabricantes de racks cantiléver, contacten a los expertos de Interlake al (33) 3882 5086.

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